CHILPANCINGO, Gro., 10 de diciembre de 2013.- Luego de que trabajadores del ayuntamiento de Chilpancingo llevaran a cabo protestas en demanda de diversas prestaciones y beneficios, el presidente municipal, Mario Moreno Arcos, señaló que se atenderán las peticiones hasta donde la capacidad financiera de la administración lo permita, porque el erario enfrenta una situación muy complicada después de las afectaciones que dejaron las lluvias.

Sin embargo el munícipe reconoció que existe un exceso de más de 500 trabajadores, la mayoría de los cuales no cumplen con alguna carga de trabajo, lo que representa un lastre para las finanzas, por lo que buscará implementar un programa de retiro voluntario, para prescindir de sus servicios sin afectar sus derechos laborales.

Recordó que todavía no pueden recuperar en su totalidad los recursos que se utilizaron para hacer frente a la contingencia climatológica, ya que el Fondo Nacional de Desastres Naturales (FONDEN), tiene marcado los tiempos para ello, de acuerdo a la normatividad que debe cumplir. Igualmente recursos adicionales comprometidos por el gobierno federal seguramente llegarán, pero no con la rapidez que se espera.

Moreno Arcos dijo que su solidaridad está con los trabajadores, que estima están demandando lo justo, pero en una situación complicada como ésta, no se puede dar lo que no se tiene. Y señaló que su preocupación fundamental ha sido contar con los recursos para cubrir las prestaciones de fin de año y el aguinaldo de los burócratas municipales, lo que ya pudo lograr con la política de austeridad que impulsó y con el trabajo muy dedicado de la Secretaría de Finanzas.

Dijo que espera que 2014 sea un mejor año en esa materia, pero anticipó que a través del retiro voluntario se pretenderá adelgazar al máximo la nómina, para que sigan en el ayuntamiento solo los trabajadores que genuinamente cumplen con su deber laboral, que se distinguen en ello y que son muchos por fortuna, la mayoría con una entrega digna de reconocimiento.