TLAPA, Gro., 12 de agosto de 2014.- El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) delegación Guerrero, dio a conocer que durante el primer trimestre de 2014, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), el 3.7% de los jóvenes se encuentran sin instrucción y 5.2% no completaron sus estudios de primaria.

Estos últimos, corren el grave riesgo de convertirse en analfabetas si no emplean en sus actividades cotidianas la lectoescritura.

En el marco del Día Internacional de la Juventud, el informe destaca que ambos aspectos provocan un contexto de alta vulnerabilidad, ya que las personas que no saben leer ni escribir son víctimas de engaños y tienen limitaciones a la hora de conocer y acceder a los derechos individuales que la ley les otorga, entre otros aspectos que son esenciales para la dignidad humana.

La deserción escolar de los adolescentes a nivel medio superior es otro tema a ser considerado. Datos de la ENOE indican que 30.2% de los adolescentes de 15 a 19 años cuentan con al menos un grado aprobado en este nivel, mientras que 16.0% de los jóvenes de 25 a 29 años tiene estudios de nivel superior.

En Guerrero residen 978 mil jóvenes de 15 a 20 años, lo que representa el 27.6 por ciento de la población total, esta cifra aumentó de 700 mil 510 a 977 mil 992 del año 1990 al 2014. En cuanto a su estructura por edad y sexo, del monto de jóvenes estimados en 2014, 38.4% son adolescentes de 15 a 19 años, uno de cada tres (33.9%) son jóvenes de 20 a 24 años y 27.7% tienen entre 25 y 29 años de edad.

En lo que va del año la tasa de desempleo de personas de entre 20 a 24 fue de 5.2 por ciento. En el estado la tasa de desocupación en los jóvenes fue 3.5% mayor a la tasa estimada para la población de 15 años y más. Un análisis por edad mostró que los jóvenes de 20 a 24 años representan el mayor nivel de desocupación con 5.2 puntos porcentuales y los de 25 a 29 con 3.1.

Un aspecto que caracteriza la ocupación en la población joven, según un estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), es que un mayor número de ellos acepta trabajos temporales o empleos a tiempo parcial, “los empleos seguros, que en una época eran lo habitual para generaciones anteriores –por lo menos en las economías avanzadas– han pasado a ser más difíciles de conseguir para los jóvenes de hoy”.

Adelaida Anastasio, comunicadora indígena comunitaria conversó con Ofelia Gálvez Morán, una joven de 20 años originaria de la comunidad Ojo de Pescado quien le relató que para ella la vida es muy difícil porque cuando llegó de su pueblo no conocía a nadie, fue discriminada, “aquí en la ciudad hay gente mala y existe inseguridad, otras personas ni te hablan y te tratan mal, no es como en mi pueblo donde no te discriminan”, lamentó.

La joven refirió que resulta difícil estudiar y trabajar porque el dinero para rentar no alcanza, “es por eso que muchos de los chavos que llegan para estudiar o a trabajar, se rinden, se desesperan y unos se regresan a sus pueblos, otros se van a los Estados Unidos para poder tener una vida mejor”, relató.