CHILPANCINGO, Gro., 24 de enero de 2016.-“Pasó lo que tenía que suceder”, dijo el gobernador Héctor Astudillo Flores en referencia a la destitución del secretario de Seguridad Pública de Acapulco,  Francisco Sandoval Vázquez.

“El presidente (de Acapulco) hizo lo que tenía que hacer”, agregó el gobernador sin opinar más del tema.

Esto luego de que Sandoval Vázquez fuera señalado por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong de no estar certificado y de presentar un título apócrifo.

En una breve entrevista esta mañana en esta ciudad, Astudillo Flores indicó que se tiene que hacer una valoración de los demás secretarios de Seguridad, ya que a los alcaldes se les había insistido en que debían ser cuidadosos en definir a quién colocaban en esa función.

El gobernador fue cuestionado sobre la no aceptación de algunos alcaldes por el Mando Único, ante lo cual consideró que la inconformidad puede ser en disputa por los fondos federales para la seguridad en los municipios.

“Sin duda, está claro, yo creo que sí lo es, sí lo es porque existen los fondos. Yo no sé, si hay alguien que esté dando su inconformidad por el asunto del dinero, pero lo que sí digo es que sí hay recursos para la seguridad”, expresó el mandatario.

Héctor Astudillo estuvo esta mañana en el Panteón Central de Chilpancingo para conmemorar un aniversario más del natalicio del ex gobernador Alejandro Cervantes Delgado, acto al que no fue convocada la prensa.

Sin embargo, en una imagen difundida a través de internet, se observa que a este evento acudieron la secretaria de Desarrollo Social, Alicia Zamora Villava; el secretario de Educación, José Luis González de la Vega Otero; el alcalde de Chilpancingo, Marco Antonio Leyva Mena; así como familiares de Cervantes Delgado.

En su discurso el gobernador elogió a Chilpancingo y el legado que dejó Alejandro Cervantes en esta ciudad y pidió al alcalde Marco Antonio Leyva Mena que “por dignidad, se debe recuperar la plaza de la ciudad”, la cual permanece tomada por maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG) desde octubre de 2014, en exigencia a la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa.