Pasadas las vacaciones, los maestros oaxaqueños de la Sección 22 de la CNTE volvieron a lo suyo con ímpetu renovado; por supuesto no hablo de dar clases.

Desde el sábado toman carreteras, aeropuertos y terminales camioneras. Están enojados porque les cambiaron el banco donde cobran el sueldo; antes recibían el pago a través de Santander, ahora deben acudir a las sucursales de Bancomer; hasta el año pasado los pagos eran administrados por el gobierno del estado, ahora corresponde a la federación. (Por cierto, antes de las protestas 60 mil maestros anduvieron de “cobrones”; faltan 20 mil).

El pretexto parece de risa pero no lo es. La administración de la nómina desde el DF representa para ellos una afrenta a la cúpula sindical acostumbrada a manejar a discreción los recursos educativos de Oaxaca a través de esbirros incrustados en la secretaría local de Educación.

En la negociación derivada de la reforma educativa, los dirigidos por Ruben Nuñez Ginéz, salieron bien librados; consiguieron la liberación de plazas laborales, lograron el otorgamiento automático de puestos de trabajo a normalistas y conservaron el privilegio de decidir quién entra y quién no a las filas del magisterio oaxaqueño… nada mal para una reforma que amenazaba con afectar intereses mayores.

Pero ellos quieren todo y si algo saben es como ahorcar a la autoridad. La debilidad del Gobierno de Gabino Cué, sometido desde el inicio por el poder sindical abre la puerta a la radicalización de los docentes, listos para aprovechar la coyuntura electoral como elemento de presión.

Desde la SEP hay poco que hacer. Aquella promesa de castigar con suspensión de pago a quienes no se presenten a trabajar resulta una vacilada.

En efecto, la SEP firma los cheques pero el patrón de los profesores sigue siendo el gobierno de Oaxaca y los salarios sólo pueden ser retenidos previa solicitud de la autoridad local… lo cual nunca va a suceder.

Si el secretario Emilio Chuayffet no encuentra una salida la reforma educativa nunca aplicará en Oaxaca, y peor aún, el gobierno federal seguirá beneficiando, mediante sueldos, pagos, subsidios y prebendas a aquellos grupos que boicotean el cambio constitucional.

EL MONJE LOCO: El Jaguar no quiere al tigre… de la rifa; Armando Ríos Piter se baja de la candidatura perredista en Guerrero; no es por temor a amenazas criminales sino por algo peor: la irresponsable “nomenklatura” Chucha que le exige pactos inconfesables con actores políticos del estado. “No voy a ser cómplice de nadie, menos de un gobernador como Rogelio Ortega quien flota como un corcho”.

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