“El juego no se acaba hasta que se acaba.” Yogi Berra

En su prédica semanal por el centro de la república y ya iniciada la temporada en las Ligas Mayores de Béisbol, el presidente Andrés Manuel López Obrador, portador del número uno en la franela nacional, llegó a San Luis Potosí, “pichando” rectas y curvas de 98 millas, que hicieron “abanicar” a los gobernadores reunidos en la Conago, previo juego de exhibición que sostuvieron con la “manager” de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quien realizó un buen “calentamiento de brazo”.

Por supuesto que había mucha expectación de la “fanaticada” y “cronistas especializados” -léase comentocracia profesional- a nivel nacional, previo a la reunión con la Conago, en particular por la posición asumida del bloque de los llamados “gobernadores federalistas” quienes habían insistido en revisar el Pacto Fiscal y la renuncia del Dr. Hugo López  Gatell, entre otros temas prioritarios para ellos, con argumentos de que la actual crisis económica y sanitaria evidencia lo ineficiente del pacto fiscal, como el principal instrumento para recaudar y redistribuir la riqueza pública, el cual permite la concentración de 80% de los ingresos públicos en el gobierno central y reparte sólo 20% hacia las 32 entidades y los más de 2,400 municipios.

Sin embargo, iniciado el “juego”, AMLO combinó curvas, rectas y cambios de velocidad a la defensiva, para “ponchar” a los “toleteros” del “equipo federalista”, y ya a la ofensiva, los sorprendió  con la estrategia de “bateo y corrido” (hit and run) acordando: iniciar los trabajos técnicos para la revisión del pacto fiscal a través  de la Comisión Permanente de funcionarios fiscales; la suscripción  del Convenio con la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para que los estados creen o consoliden sus Unidades de Inteligencia Patrimonial y Económica, en base en el modelo nacional establecido por la UIF; el anuncio de que a partir de agosto, la secretaria de Hacienda transferirá mensualmente a los estados los recursos del Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), dejando fuera el tema de la renuncia del Dr. Lopez Gatell. De esta manera, el presidente le dio la “vuelta al juego”, lanzando las nueve entradas completas,  cerrando el partido; dejando la pizarra a su favor con un “score” de una carrera a cero de la serie iniciada contra el equipo  de la Conago reforzado con los “toleteros federalistas del centro y norteños”.

Es importante señalar que Guerrero, Chiapas y Oaxaca, son las entidades más beneficiadas por el actual pacto fiscal, al ser de los estados que más reciben recursos federales, a pesar de registrar una baja participación en la actividad económica del pais y el Producto Interno Bruto (PIB) nacional. Es decir, en términos “beisboleros”, son los equipos más pobres y al fondo del “standing” de la Liga Mexicana de Béisbol.

En 2019, el caso de Guerrero, fue el onceavo estado en gasto federalizado con 64,539 millones de pesos (3.4% del total); contribuyó con 1.4% del PIB nacional, situándose en el lugar 24.

La importancia de analizar el pacto fiscal radica en que, además de que el Covid-19 ha mermado la liquidez de los estados y municipios, su dependencia hacia los recursos federales es alta, a excepción de la Ciudad de México, pues de sus ingresos totales, más de 85% proviene de la Federación.

Bien le salio al presidente la estrategia de “bateo y corrido” en San Luis Potosí, para continuar su gira lanzando “bolas de humo” con el “Lozoya affaire”, quien fue traído de España  para reforzar a la antes poderosa “novena” de los “Petroleros de México”, quien en la primera entrada se voló la barda con un tremendo “homerun” por el “center field”, poniendo en desventaja a los peloteros de los “equipos azul y rojo”, quienes inmediatamente empataron el marcador con un inesperado lanzamiento de “torniquete o screwball” de un famoso “picher” relevista chiapaneco, en este juego estratégico de señales secretas llamado el “rey de los deportes” (política) que amenaza con una larga temporada que seguramente llegará al 2021 con miras a la “serie mundial del 2024”.

Y como el béisbol es un deporte donde también se apuesta; compre su quiniela a favor de su equipo favorito, porque lo importante es participar y no quedarse fuera del juego sexenal.

Como  siempre, usted tiene la mejor opinión.