CHILPANCINGO, Gro., 20 de octubre de 2018.- El obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, indicó que su declaración sobre las mujeres asesinadas en los últimos días se salió de contexto y aseguró que se refería a “que muchas mujeres están involucradas en el narcotráfico, en la prostitución, sirven de halconas y mucha gente que está ahí pierde la vida”.

Entrevistado al término de la marcha Defensa del derecho a la vida y contra el aborto en Chilpancingo, al obispo se le increpó sobre su afirmación de que las mujeres asesinadas “no andaban en misa”.

“Se salió de contexto, no es eso lo que yo quería decir, yo dije que estaba en contra de los feminicidios. Lo que yo dije claramente es que el machismo que hay en muchos mexicanos va en contra de las mujeres. Lo que dije es que muchas mujeres están involucradas en el narcotráfico, en la prostitución, sirven de halconas y mucha gente que está ahí pierde la vida. Lo que quise decir es que en estos lugares están las mujeres y, en son de sarcasmo dije que no precisamente están en misa, sino están de halconas, están en la prostitución están en otras cosas por eso ahí las asesinan”, expresó.

Asimismo el líder católico acusó a la prensa de tergiversar sus palabras: “algunos periodistas han torcido la versión, de ninguna manera tienen que venir a misa todos, en México una garantía que tenemos es la libertad religiosa. Es una interpretación que le están dando algunos periodistas”.

En otro tema, Salvador Rangel sostuvo que mantiene contacto con líderes del narco que operan en la sierra de Guerrero y reveló que prevé reunirse con ellos en los próximos días, para buscar garantizar la paz en la zona Centro del estado rumbo al fin de año.

“Se trata de dialogar y visitar con estos personajes (los líderes del narco) de acá abajo como Chichihualco, Filo de Caballos, Jaleaca y Tlacotepec. Ya estuve en uno de estos lugares, y el próximo martes me pienso trasladar a otros lugares para buscar la paz”, mencionó.

Aseguró que no puede revelar con quien se reúne “pero son con algunos de los responsables de la violencia, simplemente busco que haya entendimiento, ver las condiciones que pone cada uno de los grupos, para lograr una tregua y hacerles entender que a los que perjudican es al pueblo, a los estudiantes, y en general a todas las personas”.

El obispo reconoció que todavía no dialoga con todos los grupos porque “es un problema general, por ejemplo, la goma que ya no se vende, y ahora la gente roba y asalta debido a que la goma de opio ya no se vende. Claro que también está el problema de las minas donde, los distintos grupos (delincuenciales) se quieren apoderar de estas minas para hacer sus cobros”.

Con relación a las mantas que aparecieron en Chilpancingo esta mañana, el líder católico señaló que “esas mantas son por la guerra entre los dos grupos de la sierra y los de acá abajo”.

Agregó que además “hay otros tres grupos, los más violentos, que yo les llamo ‘los kamikaze’, que no respetan nada, son los que están asesinando y secuestrando a la gente aquí en Chilpancingo, ojalá y el gobierno ponga lo suyo, ya sea el Ejército o los (policías) estatales”.