El Acapulco Dual

El Acapulco polarizado, ha existido desde hace décadas. No solo es una muestra del fracaso de las políticas neoliberales, como lo indicó Andrés Manuel López Obrador durante su reciente estancia en este puerto.

Este destino de playa creció y se desarrolló como efecto de crisis económicas y de la ausencia de políticas públicas en urbanismo, en turismo y en general en desarrollo económico. Las detonaciones poblacionales registradas en la ciudad, han sido producto de insuficiencias económicas en el resto de la geografía del estado, no de periodos de bonanza como se afirma.

Al margen de las actividades de la 82 Convención Nacional Bancaria, el gobierno federal presentó el programa “Mi México Late”, y la inversión en Mejoramiento Urbano con una inversión estimada en invertirá 550 millones de peso durante el  2019.

López Obrador fie enfático al decir que no es posible la  exista el Acapulco de los turistas, el cual es conocido por  todo mundo y la otra parte, Ciudad Renacimiento se encuentra entre la pobreza y la falta de servicios.

El objetivo de la inversión, dijo López Obrador, es suprimir los contrastes, la existencia de dos Acapulcos”. El rezago de las colonias alejadas de la zona turística, han sufrido el abandono de las autoridades.

Pero desde hace casi una década, la línea de divisoria entre el Acapulco turístico y el resto de la ciudad, no solo radicó en los accesos a la riqueza, ahora una gran parte de las áreas urbanas y suburbanas sino en la alta concentración de la delincuencia y la violencia.

El problema mayor es que esa línea divisoria se ha derritiendo con el terno calor que se sufre en el puerto.

Curiosamente en 2013, el gobierno de Enrique Peña Nieto arrancó la Cruzada Nacional contra el Hambre con dos municipios piloto en Guerrero y uno de ellos fue Acapulco.

El argumento fue que en las ciudades hay hambre, pobreza alimentaria y un contexto de violencia que pude alcanzar niveles inimaginables.

El gobierno de López Obrador pretende corregir los rezagos a partir del mejoramiento urbano, es decir de las condiciones físicas del entorno de  vida. De hecho, en la Estrategia Nacional de Turismo Acapulco aparece con dos líneas de acción: mejoramiento de la infraestructura urbana y de la seguridad pública. Los anuncios hechos en días recientes, se inscriben en estos lineamientos y responde a una óptica económica muy clara del nuevo gobierno federal.

Los planes y programas para superar el rezago social en Acapulco deben pasar también por una revisión del modelo económico de lo contrario solo habrá dispersión de dinero pero no solución.

Las ciudades constituyen una poderosa fuerza productiva al concentrar población, actividad industrial, servicios, centros educativos y de salud, áreas administrativas y políticas, además de grandes nodos de comunicaciones y transportes, a expensas del atraso regional del resto del país.

Pero, por la naturaleza del modelo económico, la generación de riqueza ha ocurrido en pocos municipios de cada estado, entre los que casi siempre se encuentra la capital, acompañada de algunos más, de tal forma que la concentración económica es alta en unos cuantos, fenómeno que aparece como una tendencia natural, producto de la inercia provocada por la concentración económica, pero que sin embargo responde a los efectos de un modelo de desarrollo que ha agrupado las obras de infraestructura y de equipamiento colectivo en unas cuantas ciudades, a expensas del atraso y abandono del resto de las comunidades urbanas y rurales.

No es casual que la zona más conflictiva del puerto comprenda La Progreso, Carabalí, Ciudad Renacimiento, Zapata y parte de la Sabana

Para todos da Dios; pero los ricos se lo llevan todo, diría la abuela.