ACAPULCO, Gro., 13 de abril de 2019.- La nieta de la fundadora del conocido negocio Antojitos Mexicanos Doña Vale, ubicado en la colonia Progreso del puerto, Yésica Guadalupe Torres Ortega, aseguró que desalojó el local de manera “legal” y conforme a derecho como nueva “propietaria del predio”.

En entrevista para Quadratín aseguró que ella compró la propiedad a su padre, Jesús Torres, aunque no precisó cuándo. Dijo que buscó garantizar un ingreso para atender las necesidades de su papá, porque es discapacitado, e intentó cobrar una mensualidad de 24 mil pesos a sus tíos, quienes trabajan un día por semana en el local de venta de cena, por lo que acudió al Juzgado de Paz.

La joven indicó que sus tías María Eugenia y Yolanda se negaron a pagar dicha cantidad, por lo que decidió, con el apoyo de su padre, tomar posesión del predio, el cual dice que sigue a nombre de él, pues aún no concluye de pagarlo.

Negó que policías ministeriales la hayan auxiliado cuando tomó posesión del local, como afirmaron sus familiares esta mañana en conferencia de prensa, aunque reconoció que acudió al negocio ubicado en la avenida Bernal Díaz del Castillo acompañada de policías de la empresa privada Jobamex.

“Mis tías son gente agresiva y temía por mi integridad”, aseguró, y agregó que hay intereses de “otras personas que están manipulando a doña Vale”, de ahí que ella y su padre decidieran tomar el local para trabajar el negocio que doña Valentina Serna inició hace 58 años.

Prometió que aunque ella y su padre se encargarán del negocio, entregarán una mensualidad a su abuela, y consideró que está siendo víctima de un linchamiento en redes sociales desde que el problema comenzó hace dos días con el desalojo, por lo que publicó un video en YouTube en el que responde a las acusaciones.

Sigue aquí la historia completa: Quadratín Guerrero informó que doña vale clamó ayuda por el despojo del predio donde vende cena desde hace 50 años, con lo cual ha mantenido a su familia. Y luego, que los hijos de la señora de 83 años de edad, denunciaron que fue desalojada por policías ministeriales y agentes de la empresa de seguridad privada Jobamex, al tiempo en que acusaron a la nieta de la víctima de abuso de confianza, en este pleito familiar que se hizo viral en las redes sociales.