CHILPANCINGO, Gro., 30 de diciembre. El gobierno de Guerrero y la Diócesis Chilpancingo-Chilapa se desentendieron del conflicto entre feligreses católicos de la comunidad de Atliaca.

La jornada del domingo 29 de diciembre ocurrió un enfrentamiento a golpes en la explanada de la iglesia de Atliaca, que dejó como saldo 7 feligreses heridos.

El conflicto en entre los feligreses inició hace cuatro meses, ya que un grupo de opositores al sacerdote Carlos Cristino Flores tomó las instalaciones de la iglesia tras acusar al cura de alterar los usos y costumbres de la religión católica.

Tras conocer la versión del enfrentamiento, el subsecretario de Asuntos Religiosos de la Secretaría General de Gobierno, Jorge Alberto González Rivero acudió a dialogar con las partes.

Tras varias horas de negociación, el funcionario afianzó el acuerdo de que los dos grupos de feligreses; uno encabezado por la señora Amada Reynoso Flores -crítica del cura-, y el otro por Edith Iglesias Olivares se reunieran la mañana del lunes en las instalaciones de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, para que junto con el obispo Alejo Zavala Castro se buscara una solución.

La cita quedó pactada para las 11:00 horas en las oficinas del obispo Zavala Castro, sin embargo solo llegó una de las partes y el jerarca de la iglesia no estuvo presente.

Pasado el mediodía los opositores al sacerdote Cristino Flores regresaron a sus comunidad sin un acuerdo aparente.

La confrontación entre las partes es contenida por dos grupos de la Policía Preventiva Estatal, pero no hay una mesa de trabajo que permita la búsqueda de un acuerdo.

Vía telefónica, el subsecretario de Asuntos Religiosos de la administración estatal, José Alberto González comentó que desconocía si la reunión se había desarrollado.

“Ese es un asunto que ya quedó en manos de la Diócesis”, respondió el funcionario cuando se le cuestionó sobre los resultados del encuentro.

Atliaca es una comunidad con más de seis mil habitantes, su población es mayoritariamente de ascendencia indígena y la religión que prevalece entre los lugareños es la católica.