CIUDAD DE MÉXICO, 28 de marzo de 2019.- A poco más de un mes de haberse instalado en un campamento, un grupo de desplazados de comunidades de Guerrero lograron un acuerdo con el gobierno federal para que les brinde seguridad ante las amenazas de robos y violencia impuestas por el crimen organizado.

Desde el pasado 17 de febrero y prácticamente durante todo marzo, los guerrerenses se mantuvieron a los costados de la Puerta Mariana del recinto gubernamental ubicado en el Zócalo capitalino, y este jueves comenzaron a levantar sus hogares improvisados en casas de campaña.

El primer acuerdo “que es el más importante de las familias”, según explicó uno de los desplazados del municipio de Leonardo Bravo, es que se instalen tres puntos de revisión que conducen hacia la sierra de Guerrero y Chilpancingo, la capital del estado, que es por donde prevén pueden ingresar los grupos armados.

Para entrar al Registro Nacional de Víctimas, 75 familias formalizaron sus denuncias por comprobar que fueron robadas sus pertenencias en sus hogares.

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