CHILPANCINGO, Gro., 30 de diciembre de 2014.- El dirigente de la Casa de Justicia paralela de San Luis Acatlán de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC), Eliseo Villar Castillo, fue detenido por el Ejército en un retén militar en el kilometro 21 de la carretera federal Acapulco-México por portación de arma de fuego, según publica El Sur.

 

Según Adelaida Hernández Nava, coordinadora de la CRAC-PC, Villar Castillo y otros integrantes de la coordinadora viajaban en un autobús, una camioneta, una Urvan y otro automóvil procedentes de Coyuca de Benítez, donde estuvieron en el primer Encuentro Estatal de Organizaciones Regionales.

 

Hernández Nava explicó que, al circular por la carretera federal a las 5 de la tarde, en el retén militar les marcaron el alto “nos bajamos y nos dijeron que iban a hacer una revisión, revisaron la Urvan y no encontraron nada, pero el compañero (Eliseo Villar) traía un arma 380, que es permitida, la traía en mi bolso porque no tenía donde traerla, pero me la quitaron”, dijo.

 

Según la coordinadora, les explicó a los militares que el arma de fuego cuenta con un registro del 48 Batallón, ubicado en Cruz Grande, “y le dije al teniente que le podíamos dejar el arma y que después la podíamos reclamar con el permiso, pero me dijo que no y que se lo iba a llevar consignado a la PGR en Acapulco”.

 

Contó que a Eliseo Villar lo subieron a una camioneta militar, que lo siguieron en un taxi, y en la gasolinera ubicada a unos 2 kilómetros del retén, “lo mantuvieron como media hora y después se regresaron al retén”.

Eliseo Villar estuvo dentro de una camioneta militar durante más de dos horas escoltado por otras dos patrullas, y afuera, formando valla había unos 50 soldados.

 

Integrantes de la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (CNPA) bloquearon tres veces de forma intermitente dicha carretera federal, y después se trasladaron a las instalaciones de la Procuraduría General de la República (PGR) para exigir su liberación.

 

Antes de las 8 de la noche, el detenido ingresó a las instalaciones de la PGR, mientras policías y soldados resguardaban y cerraron de manera intermitente las calles aledañas.

 

Los elementos de la Gendarmería, que son de proximidad social, trataron de impedir el trabajo de los reporteros y fotógrafos que llegaron al lugar, en un tono agresivo exigieron a los reporteros retirarse y dejar de tomar fotografías, porque estaba prohibido.

 

A las 9 de la noche llegó la coordinadora de la Casa de Justicia de Ajuchitlán, Adelaida Hernández Nava, quien demandó a los soldados informes de la situación de Villar, que estaba en la Subdelegación.

 

A las 11 de la noche, la coordinadora y seguidores de Villar esperaban su liberación.

 

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