Unos adelantan, otros siguen pasmados

Toma velocidad la contienda interna de los partidos hacia la postulación de candidatos en 2021. La aspiración de muchos, legítima o no, ha empezado a convulsionar a los cuadros de los institutos políticos, que cuando están en etapa de receso electoral, caen en el letargo complaciente o en la grilla interna, como sucede en Morena.

Y es precisamente en Morena, partido que tiene amplias posibilidades de ganar la gubernatura el próximo año, donde numerosos personajes han levantado la mano para ser tomados en cuenta en la selección interna.

Quienes no han dudado en dar un paso al frente fueron Félix Salgado Macedonio y Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros. El primero solicitó licencia definitiva al Senado y el segundo renunció a la delegación federal en Guerrero.

Ambos han sido ya candidatos a la gubernatura y ambos se dicen cercanísimos al lopezobradorismo, lo cierto es que Pablo quizá sí lo sea más por la conocida convivencia familiar con los hijos de AMLO, su hermana Eréndira, el cuñado Johnny y desde luego, el patriarca de los Sandoval, don Pablo, a pesar de que éste en sus últimos años se distanció de la política de Andrés Manuel.

Pero no van solos.Como para que a esos dos no se les olvide, la que inmediato replicó a sus afanes desbordados, fue la alcaldesa de Acapulco, Adela Román Ocampo, quien les recordó que no deben olvidar el tema del género, pues de las quince gubernaturas que estarán en juego en 2021, la mitad será para mujeres.

Luis Walton Aburto por su parte, sin mayores aspavientos, recorre el estado y es quienreúne el mejor perfil, la experiencia y las características que debe tener unbuen candidato en este momento. No hay que olvidar que para hacer frente al gran desafío de sacar adelante a una entidad con rezago y ahora devastada por la pandemia y la crisis económica,se necesitan características que se ven poco: trayectoria empresarial y habilidad política.

Por supuesto que la pirotecnia de los ataques y descalificaciones está poniéndose intensa y habrá que sumar nombres como el de Alberto López Rosas, quien tiene años aspirando. Tampoco hay que dejar de lado a Nestora Salgado García e incluso a Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, quien algunos dicen es la carta que se reservan en Palacio Nacional, por si la cosa se complica.

Anticipo que la postulación morenista, como es costumbre, va a derivar en conflicto. No se puede esperar otra cosa de una formación política como Morena, que es incluso incapaz darse a sí misma un liderazgo legítimo, con respeto a su norma estatutaria y que,al contrario, todo lleva a la diatriba, al enfrentamiento y a la judicialización.

Nada más hay que observar Guerrero.La división interna de Morena es tan evidente, que van a terminar peleando entre ellos, hasta la más modesta regiduría del más remoto ayuntamiento. Radicales y moderados, genuinos y oportunistas, izquierdistas y ambiguos, de todo hay en el interior de ese movimiento que no termina de convertirse en partido.

El gran capital electoral de Morena, que aún no se diluye, como evidencian todos los sondeos, no significa tampoco que sean invencibles, pero sí los convierte en destacados protagonistas del proceso electoral en curso. No hay que ignorar a los demás partidos que resultaron derrotados en 2018 y que no se han convertido en contrapesos, pues eso no quiere decir que estén muertos. Es de esperarse que salgan de la inmovilidad pronto, porque sus tibios afanes por tener presencia casi no se ven.