ZIHUATANEJO, Gro., 23 de mayo de 2018.- La directora de la Unidad Estatal para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de la Secretaría General de Gobierno del Estado, María Elena Jaimes Martínez reconoció que Guerrero es un lugar complicado para ejercer el periodismo, ya que han ocurrido muchas agresiones y amenazas contra comunicadores.

Durante la Primera Reunión de la Unidad Estatal para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas en el municipio, Jaimes Martínez recordó el allanamiento con violencia a las oficinas de la Agencia Quadratín Guerrero en Acapulco y la retención de dos reporteros en el poblado de Petaquillas de Chilpancingo, por presuntos policías comunitarios.

Ahí, dijo que se ha tenido un avance en conocer los protocolos para su protección, sin embargo reconoció que se debe trabajar más, a fin de que exista mayor coordinación entre los comunicadores y los organismos gubernamentales en situaciones de riesgo.

Durante la reunión hizo una exposición del Mecanismo de Protección, dependiente de la Secretaría de Gobierno del Estado y expresó a los comunicadores que hay vías de comunicación que deben ser conocidas por defensores de derechos humanos y periodistas, las cuales son alternativas de emergencia para salvaguardar la integridad tanto del agredido como de su propia familia.

“En Guerrero existe un padrón proporcionado por el Fondo de Apoyo a Periodistas (FAP) de alrededor de 500 comunicadores, sin embargo dicha lista está en constante actualización”, sostuvo.

En tanto, reporteros expusieron diversas situaciones en las que se han visto amedrentados e incluso amenazados, no sólo por cuestiones de cubrir hechos de violencia, sino también por parte de la política y por la publicación y seguimiento a denuncias ciudadanas.