ACAPULCO, Gro., 31 de octubre de 2019.- El sacerdote Jesús Mendoza Zaragoza afirmó que los grupos armados que operan en los poblados El Treinta y Xaltianguis del puerto, así como en Tierra Colorada, municipio de Juan R. Escudero, lo hacen por consenso político, cobijados por el Estado y las mismas comunidades.

En entrevista para Quadratín, dijo que se trata de tres territorios manejados por grupos armados ilegales, que tienen control en los ámbitos social, político y económico de los sitios donde tienen presencia.

Consultado sobre el bloqueo promovido por habitantes de El Treinta el miércoles en la noche, poblado donde radicó hasta hace unos meses, donde fue párroco desde 2016, el fundador de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Acapulco declaró:

“Cuando suceden este tipo de cosas, (miembros del grupo armado) toman las campanas de la iglesia por su cuenta. La gente sabe que cuando hay este tipo de eventos, es por algo y es para llamarlos. Anoche hubo este toque de campanas y lo hubo hace años”, señaló.

Mendoza Zaragoza recordó la incursión del Ejército en el poblado en 2017 y el llamado a la población que hicieron con el repique de campanas, pero luego de una “negociación con los militares”, la gente se retiró.

Comentó que los habitantes acuden por apoyo a la demanda del grupo armado local, pues conocen a los integrantes y no los afectan directamente.

“Todo esto está dentro de un contexto político. Todos estos grupos armados que son ilegales operan con cierto consenso gubernamental y están ahí porque la autoridad lo permite, porque políticamente hay acuerdos. Los diferentes grupos armados tienen control de sus territorios y también de su población”, explicó.

Advirtió que mientras los grupos armados tengan el control político, social e incluso económico, no será fácil modificar los mecanismos de autodefensa pues “el poder está concentrado”.

Por último mencionó que la alarma del miércoles por la noche se extendió a los pueblos vecinos.