CHILPANCINGO, Gro., 12 de enero de 2019.- El obispo de la Diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, consideró que las rechiflas hacia el gobernador Héctor Astudillo Flores, durante un acto del presidente Andrés Manuel López Obrador en Tlapa, demuestran el cansancio y rabia de la gente, y justificó que de una u otra manera lo tienen que expresar.

Sin embargo, también señaló que hay partidos políticos, sin especificar cuál, que promueven esas acciones en eventos oficiales de gobierno.

Al concluir la marcha por la Paz en el Zócalo de Chilpancingo, al líder religioso se le preguntó sobre lo sucedido en Tlapa, donde los asistentes a la puesta en marcha del programa de pensiones para personas discapacitadas abuchearon a Astudillo Flores y no le permitieron dar su mensaje, por lo que el presidente de la República tuvo que intervenir.

Rangel Mendoza respondió que la sociedad debe recordar “que tenemos autoridades y las autoridades merecen respeto”, pero indicó que “lo que sucedió en Tlapa es un cansancio de la gente, una rabia social que de una u otra manera la tiene que expresar. Desde el tiempo de Fox, de Calderón, de Peña Nieto, se les ha prometido mucho a (la gente de) La Montaña y no les han cumplido, la gente está decepcionada y cansada”.

“Pero también, hay ciertos partidos políticos, fomentan esas cosas, a veces el niño es risueño y le hacen cosquilla, pues hace enardecer a las personas”, dijo, y llamó a los actores políticos a calmarse y mejor preguntarse por qué reaccionaron así los habitantes de La Montaña.

“Fue un rechazo hacia las políticas del señor gobernador, él está rodeado de muchas personas y muchas veces esas personas hacen que falle la cabeza, tomarlo como un reclamo social y preguntarnos qué podemos hacer por La Montaña y la Sierra, en qué hemos fallado y si podemos, corregirlo”.