CIUDAD DE MÉXICO, 21 de febrero de 2019.- La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) indicó que las lenguas originarias y el español tienen carácter nacional y la misma valía, por tratarse de instrumentos de comunicación y atributos fundamentales de la identidad cultural y de la realización del potencial individual y colectivo, y en ese sentido destaca su compromiso con la preservación y difusión de las diversas lenguas de nuestros pueblos y comunidades indígenas, no sólo como objeto de estudio, sino como elemento esencial de su cultura y del ejercicio del derecho constitucional reconocido a su autodeterminación política, cultural y social.

Por medio de un comunicado, en ocasión del Día Internacional de la Lengua Materna –21 de febrero—, la CNDH subraya que las lenguas indígenas no solo son formas de comunicación, sino amplios sistemas integrales de codificación de vida y saberes ancestrales que le dan sentido a un colectivo específico y, junto con otros constructos comunales, refuerzan su identidad y recrean su existencia como pueblos originarios, por lo que es necesario reconocerlas como lenguas maternas, al igual que el español, y otorgarles la calidad de idiomas nacionales y no dialectos.

México es una de las diez naciones con mayor diversidad lingüística al hablarse 68 lenguas originarias y 364 variantes, de las que hace uso el 6.6 por ciento de la población, lo que debe prender los focos rojos en autoridades y sociedad, ya que 107 variantes lingüísticas están en riesgo de desaparición, panorama ante el cual la CNDH decidió, en el ámbito de sus competencias legales y constitucionales, impulsar la publicación de libros infantiles y de diversos materiales relacionados con programas de atención como la Prevención de la Trata de Personas en Lenguas Indígenas.

Con las publicaciones infantiles se fomentan los derechos a la educación y al pleno desarrollo humano en la lengua materna, y se busca llenar el gran vacío de materiales en lenguas indígenas mexicanas.

También se pretende rescatar prácticas tradicionales como los consejos de los mayores para aprender a trabajar, ser buena persona y convivir con los otros y la naturaleza.

Los libros reúnen leyendas, cuentos y tradiciones de los pueblos y comunidades indígenas, cuidadosamente seleccionadas y escritas en las lenguas náhuatl, mixteca y maya, además de estar traducidas al español e ilustradas, y están dirigidas a las niñas, niños y adolescentes indígenas a quienes se les invita a revalorar sus lenguas, habladas y escritas, a gozar y recrearse con la belleza de las voces de sus pueblos originarios, las cuales deben respetarse y promoverse para que no desaparezca ninguna lengua indígena más en el país.

Los libros El Tlacuache, El Ajolote, La Sirena y el Escuinclito, ¿Qué sueñas que adivinas? y Consejas de un Boxito –escritos en náhuatl, mixteca, maya y español— representan un esfuerzo por recuperar la complejidad lingüística de las lenguas mexicanas, reforzar la educación bilingüe incluyente con fuerte noción de los derechos de distintos grupos particulares de indígenas, para llegar a crear un México donde todas las personas tengan las mismas oportunidades de desarrollo.

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