CHILPANCINGO, Gro., 7 de marzo de 2019.- Durante el Segundo Tribunal por los Derechos de las Mujeres, Con Nuestras Voces Derrumbaremos la Justicia Patriarcal, se denunció que la falta de sensibilidad impera en las instituciones del Estado, lo cual frena el acceso a la justicia con perspectiva de género y culturalidad.

En el acto realizado en el auditorio del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) en Chilpancingo y organizado por el Centro de Derechos Humanos La Montaña Tlachinollan, se expusieron siete casos de mujeres asesinadas, desaparecidas y que han sufrido negligencias en hospitales públicos, en ninguno de los cuales hubo justicia.

Entre estos destacó el de Isabel ‘N’, quien fue asesinada a machetazos por su pareja en la comunidad La Taberna, municipio de Malinaltepec, en 2016, y tuvieron que pasar más de 12 horas para que su cuerpo fuera levantado.

Así como el de Melani ‘N’, quien fue localizada muerta en su domicilio en Acapulco el pasado 28 de noviembre de 2017, presuntamente asesinada por su pareja, un teniente militar y piloto del escuadrón 102 del Ejército, el cual cubrió la identidad del soldado en sus primeros testimonios.

Se expuso además el caso de una joven de Tlapa desaparecida desde el 11 de abril de 2018, cuya familia cree que fue raptada por una red de trata de personas; también dos negligencias médicas de hospitales de Chilpancingo y Tlapa, que ocasionaron la enfermedad de dos niños.

Al acto inaugural asistieron víctimas de violencia, entre ellas Inés Fernández Ortega, quien fue torturada y abusada sexualmente por militares en 2002; sostuvo que seguirá exigiendo justicia para evitar más violencia hacia las mujeres.

También estuvo la líder social e integrante de la Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS), Norma Mesino, hermana de la activista Rocío Mesino, quien fue asesinada en Atoyac en octubre de 2013 y a cuyos homicidas aún no se ha ubicado. La también defensora señaló que el patriarcado impera en las instituciones, porque los hombres que ostentan cargos de autoridad no son sensibles con las mujeres ni con las víctimas que buscan justicia.

En tanto, el director de Tlachinollan, Abel Barrera Hernández, dijo que con espacios como el Segundo Tribunal se busca denunciar y romper con vicios del colonialismo jurídico y que las voces libertarias de las mujeres no sean encarceladas.