CHILPANCINGO, Gro., 3 de mayo de 2019.- El gobernador Héctor Astudillo Flores consideró que lo ocurrido el jueves en el Congreso del estado ya “se veía venir” por el momento delicado que se vive a nivel nacional en torno a la reforma educativa e informó que, independientemente de lo que se determine en la legislatura, la Fiscalía General del Estado (FGE) ya lleva a cabo una investigación.

En entrevista al acudir a la celebración del Día de la Santa Cruz, en el barrio del mismo nombre en Chilpancingo, el gobernador dijo que a su parecer fue muy delicado que no se hayan tomado las previsiones correspondientes cuando el problema “estaba cantado”; indicó que los gobernantes y actores políticos deben ser muy cuidadosos y poner de su parte porque el momento que se vive es delicado y se debe entender como tal.

Apreció como lamentables los destrozos que hicieron los maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG), porque la violencia no es buena en ningún momento y porque ese tipo de excesos no ayudan a la gobernabilidad del estado, y tampoco dan un mensaje de querer mejorar sus condiciones laborales mediante procedimientos legales.

“El mismo llamado que hago a todos, a ser respetuoso de la ley, a ser respetuoso de las instituciones, no creo que destruyendo el Congreso se vaya a modificar la reforma educativa”, llamó.

Respecto a si existieron omisiones en cuanto a prevención de daños, Astudillo Flores respondió que no se atrevería a hacer ese tipo de señalamientos porque no es un asunto que se vaya a resolver con culpas, pues no es la primera vez que ocurre.

“Yo que creo que hay que entenderse el momento que está pasando, el asunto de la reforma educativa no ha convulsionado en Guerrero por primera vez el día de ayer, en 2013 se convulsionó parecidamente o tal vez peor porque fueron una serie de acciones por varios días, yo creo que hay que mirar la historia para entenderla”, expresó.

Asimismo apuntó que la reforma no es un tema que esté terminado, por lo que se debe estar atentos a las circunstancias y prepararse, para lo cual todos deben poner de su parte.

El mandatario mencionó que recibió una llamada de dos diputados sobre estos hechos y que habló con el secretario de Seguridad Pública, David Portillo Menchaca, para que organizara una estrategia, sin embargo, dijo, no se cuenta con un cuerpo policiaco establecido en Chilpancingo para actuar en esas circunstancias, pues los efectivos están distribuidos en todo el estado.

Precisó que las movilizaciones del magisterio no son un pleito con él o con el Congreso local, sino una expresión relacionada con la reforma educativa y “quien invente otra cosa, está equivocado”.

Tolerancia en toma de casetas

Sobre la advertencia de sanciones a quienes tomen las casetas de cobro, Héctor Astudillo explicó que el gobierno del estado debe ser muy cuidadoso con quién y con quiénes se aplica la ley, pues si bien no se hace con distingo, en Guerrero hay huellas de acontecimientos muy delicados, como el caso Ayotzinapa, como “para que le pongamos nosotros limón y sal”.

Dijo que él ha tratado de limitar e impedir las tomas cuando ha estado a su alcance y que ha hecho lo posible para restringir la frecuencia con la que ocurren, pero reiteró que debe ser cuidadoso porque Guerrero no es un estado que se gobierne con protagonismos ni con acciones poco pensadas.

“No es un estado sencillo ni es un estado que se arregle sobando a nadie, es un estado complicado, complejo, con reacciones de diversa índole por actores políticos que no llegaron conmigo, que aquí han estado y de conflictos que tampoco se dieron en el tiempo que soy gobernador; yo creo que el gobernador tiene que actuar con mucha prudencia, pero también los actores políticos del gobierno estén donde estén”, concluyó.