TIJUANA, BC. 21 de enerp de 2015.- Por demás es sabido que uno de los grandes retos de los cárteles de la delincuencia organizada es idear nuevas facetas para el trasiego de drogas sin que sus ‘mulas’ sean detectadas por las autoridades ministeriales y para ello utilizan toda una suerte de artimañas que desafían la improbabilidad.

 

Según publica El Universal, es común encontrarse con paquetes de cocaína en globos que son ingeridos por los traficantes, cadáveres atiborrados de heoína, troncos revestidos de marihuana en su interior y hasta bebés ‘cargados’ con amapola sin embargo, fue este martes fue que los delincuentes de tierra azteca se anotaron la conquista de año al utilizar un drone para enviar 3 kilos de metanfetaminas desde Tijuana, Baja California, hasta Estados Unidos.

 

Y es que anoche, elementos de la policía municipal recibieron un reporte en el que se denunciaba la caída de un artefacto “volador” con paquetes en forma de caja adheridos, mismo que se habría desplomado en el estacionamiento de la zona comercial de la ciudad bajacaliforniana.

 

Elementos del distrito arribaron al sitio sólo para encontrarse con un aparato de espionaje no tripulado o drone, con el que un grupo criminal aún no determinado se pretendía “transportar” seis paquetes de droga sintética conocida como “cristal” que hacen un peso aproximado de tres kilos y sería la causa por la que el vehículo se viniera abajo.

 

Las cajas con el estupefaciente venían con un fleje transparente y pegadas con cinta adhesiva de color negro al aparato equipado con 6 hélices, una batería de litio, un sistema de posicionamiento GPS y manufacturado bajo la marca “Spreading Wings 900”, lo que se traduce en el primer caso de este tipo a escala internacional.

 

De acuerdo con los elementos de la policía local que acudieron a revisar el incidente, el valor aproximado de los paquetes es de 48 mil pesos, mientras que el precio del drone oscila entre los 18 mil y los 23 mil pesos USD y, en ese sentido, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) y la Secretaria de Seguridad Pública de México asegura que tan sólo en 2014 hubo un promedio de 150 cruces cada mes pero este es el primer hallazgo comprobable.

 

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