CIUDAD DE MÉXICO, 8 de agosto de 2020. — A pesar de que los pueblos indígenas enfrentan condiciones de pobreza, marginación, racismo, discriminación, falta de servicios y violencia de género, se resisten a desaparecer, y con su trabajo contribuyen al desarrollo de la sociedad.

De acuerdo con un comunicado, al conmemorarse este domingo 9 de agosto el Día Internacional de los Pueblos Indígenas -decretado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1994-, Patricia Rea Ángeles, investigadora de las Cátedras Conacyt, en el Instituto de Investigaciones Sociales (IIS) de la UNAM, destacó su papel estratégico en la protección del 80 por ciento de la biodiversidad en el mundo.

Además, favorecen la riqueza natural con sus prácticas, conocimientos y saberes sobre el cuidado y respeto de la naturaleza, los territorios y el medio ambiente; también, contribuyen a mitigar los efectos del calentamiento global.

Tras recordar que México es uno de los seis países megadiversos, al albergar cerca de 227 mil especies de animales (mamíferos, aves, reptiles y anfibios), plantas vasculares y hongos (CONABIO, 2020), subrayó que con su experiencia, estos grupos originarios contribuyen a la conservación de la soberanía alimentaria.

En México, ejemplificó en entrevista, tenemos 64 razas de maíz, y son esos pueblos los encargados de su reproducción, distribución y conservación. Lo mismo pasa con muchos otros cultivos.

No obstante, constituyen 15 por ciento de los pobres del mundo, lo que equivale a unos 370 millones de personas (ONU, 2010). Asimismo, enfrentan marginación, racismo, discriminación, violencia de género, falta de servicios y otras situaciones que vulneran sus derechos humanos y como comunidades, dijo.

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