ACAPULCO, Gro., 14 de noviembre de 2019.- A pesar de que hay una operación de seguridad permanente de efectivos de la Marina, Ejército, Guardia Nacional, Policía Federal, Estatal y Municipal, las escuelas de la comunidad Xaltianguis no tuvieron clases por cuarto día consecutivo.

La entrada al poblado está vigilada por marinos, mientras que en el centro, a unos metros de la comandancia del grupo armado Los Dumbos, hay agentes de todas las corporaciones; en los cerros se pudo observar a militares.

Un helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado sobrevuela la localidad ubicada en la zona rural de Acapulco, en apoyo a los uniformados que recorren las calles y vigilan los filtros de seguridad.

En un recorrido, Quadratín Guerrero constató que el Colegio de Bachilleres número 13, en cuya fachada se observa un impacto de bala, está cerrado. Vecinos indicaron que no hay fecha oficial para reanudar las labores, pero que es posible que sea la próxima semana.

En la primaria Ruffo Figueroa no se observó a ningún trabajador, pero adentro había algunas pelotas, como si hubieran jugado algunos niños.

El transporte público ya funciona con normalidad, y se vio a los taxis y colectivos dando recorridos, así como a gente esperando en los sitios. Incluso un autobús circuló por la carretera federal en dirección a Chilpancingo. Los únicos que al parecer no están operando son los moto taxis.

Los negocios ya abrieron sus cortinas, incluso aquellos que habían cerrado desde hace meses, víctimas de extorsión de Los Dumbos. Propietarios indicaron que sus proveedores continuaron cobrándoles mientras estuvieron cerrados, y ahora que abrieron, podrán pagar sus deudas.

Los pobladores ya sales de sus casas, se les ve caminando en las calles y yendo a comprar, aunque dicen tener miedo todavía, esperan que el pueblo poco a poco regrese a la normalidad.

Se informó que a las 4:00 de la tarde de este jueves, los vecinos se reunirán en la cancha del lugar para discutir lo que ha ocurrido en los últimos días, pero sobre todo para pedir que la vigilancia naval, militar y policial sea permanente, que continúen los retenes y que la comandancia de Los Dumbos sea ocupada por los efectivos como parte de la base de operaciones mixta.

Se indicó que no quieren más policías comunitarios ni grupos armados, incluidos los de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), por todo lo que han vivido en los últimos meses, y que ahora sólo desean paz y tranquilidad.