ACAPULCO, Gro., 1 de abril de 2019.- Unos 50 pacientes nefrópatas y sus familiares bloquearon por unos minutos la avenida Cuauhtémoc del puerto, así como la puerta del estacionamiento de la Clínica 9 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), para exigir que sean atendidos en la clínica Fresenius Medical Care y no en los hospitales privados Santa Lucía y Farallón.

La secretaria de Relaciones Públicas de la Asociación de Enfermos Renales del Estado de Guerrero, Miriam Fajardo de los Santos, indicó que son más de 450 pacientes de hemodiálisis afectados por el cambio de clínica, pues denunció que se cometen anomalías, como el uso de mangueras de mala calidad y de un solo par de guantes para tratar a diferentes personas.

Denunció también que doctores y enfermeros comen dentro del área donde se da el tratamiento y y portan el cubrebocas en el cuello, además de que usan celulares a pesar de que está prohibido.

También reiteró que en los hospitales privados no respetan los horarios de sus tratamientos, ya que las sesiones deben de ser cuatro horas y sólo les dan dos, además de que los citan a las 11:00 de la noche y llegan a salir hasta la madrugada.